martes, 16 de mayo de 2017

Entrevista a Cristian Becerra

Entrevista a Cristian Becerra, presidente de la asociación El Dado Dorado

        Buenas a todos, seguidores de El Dado Dorado. Hoy os vengo con una entrevista que Amanda Rodríguez Torondel, vicepresidenta de la asociación, realizó al presidente, Cristian Becerra, para su proyecto de final de carrera de Educación Infantil. Dicho proyecto trata de crear un juego de mesa para niños de P4 basándose en el sistema Serious game. Todos sabemos que los juegos de mesa tienen un componente claramente educativo: te enseñan a perder y a ganar, a tomar decisiones, a enfrentarte a ciertas situaciones y a solventarlas... ¿pero enseñan realmente algo del tema que tratan? Un serious game será aquel que, independientemente de lo que todo juego de mesa aporta por norma general, pretenda aportar conocimientos a través de su temática. Para ello la chica necesitaba realizar una entrevista a varias personas que hayan realizado actividades de juegos de mesa con niños. La creación del juego de mesa es una parte del proyecto realmente, ya que el objetivo final es defender el Game based learning, que viene siendo el introducir el juego dentro de la educación homologada, algo que hoy en día se está poniendo muy de moda. 

Aquí el entrevistado con jeto deformado por efecto de pez de cámara de fotos.


Sin más prólogo os dejo con la entrevista, que consta de ocho preguntas.






1. Resume un poco tu experiencia con los juegos de mesa infantiles.  


       Cuando empecé a adentrarme en el mundo de los juegos de mesa hacia el año 2002 no conocía la existencia de títulos orientados al público infantil. Fue en el año 2012 cuando descubrí este tipo de juegos, con el nacimiento de la tienda “Ziggurat jocs” de Castelldefels (Barcelona). Un buen día de noviembre fui a visitarla y me ofrecí a colaborar con su dueño, Carles. Él disponía de un buen montón de juegos para niños de la editorial Haba, los cuales tenía abiertos para hacer todo tipo de demostraciones en ferias, en la propia tienda y en otros acontecimientos. Aproveché la ocasión para probarlos y hacer una reseña de cada uno de ellos. Así fue como conocí Animal sobre Animal, Monza, El oro de Orinoko, A la chita callando, Josefina al acecho, Valerio el Valiente... entre otros. Antes ya sabía que juegos para niños había en el mercado, como los clásicos que se ven en televisión cuando los anuncian, pero no de este tipo. De esta manera fue como me aficioné también a los juegos infantiles.




2. Para ti, ¿Qué es esencial a la hora de elegir un juego de mesa para niños?



     Soy partidario de que los juegos, tanto para niños como para adultos, tienen que ofrecer cierta “gracia” por decirlo de alguna manera. Vivimos en una época en la que los juegos de mesa están adquiriendo una fuerza enorme, creando un mercado que antes no llegaba a tanta gente como ahora, en parte por el hecho que no son juegos habituales y conocidos. Hoy en día es muy probable que Carcassonne y Catan suenen a más de uno. Por lo tanto, podemos encontrar muchísimos juegos de mesa para todas las edades. El problema que veo es que muchos de ellos se parecen mucho a otros que ya han salido al mercado y realmente no aportan nada nuevo. Para mí, escoger un juego de mesa significa elegir uno que aporte algo diferente respecto a los otros y que después de haber jugado unas tres veces todavía te entusiasme y te guste continuar jugando con él. Esto mismo se puede ver reflejado en los juegos para niños: hay muchos, pero también existen bastantes que son iguales entre ellos pero cambia la temática y la estética. Por ejemplo, podríamos adquirir un Frutal y un Peng! porque no tienen nada en común. Por lo tanto, creo que lo esencial de un juego es que aporte una mecánica diferente respecto a los otros que ya tengáis en propiedad. De esta manera os aseguráis que tenéis juegos para todos los gustos.






3. Todos los juegos educan en cierta manera si los adultos saben llevarlos (saber ganar y perder, socializar…) pero, ¿qué es lo que hace que un juego sea específicamente educativo?

       Esta pregunta la puedo responder gracias a un chico llamado David Santas. La verdad es que de forma indirecta todos los juegos aportan los beneficios clásicos: aprender a ganar y perder, socializar, mirar de resolver conflictos, tomar decisiones… No obstante, el juego que David me mostró me hizo ver que es posible a través del juego aprender aquello que uno pretende enseñar a los demás de forma didáctica. The Chef King es el nombre de este juego y se trata de hacer el menú del día lo más saludable posible. Los jugadores tienen que ir cogiendo ingredientes por un tablero que simula un mercado. Al final de la partida gana el jugador con la comida diaria más sana. ¿Qué pretende enseñar esto? Que es importante comer adecuadamente, un tema que desde siempre hemos oído hablar por expertos y gente cualificada en el sector de la dietética. Además, como el juego muestra diferentes tipos de comida típicos para cocinar en casa los niños se hacen a la idea de aquello que realmente es bueno para su salud, añadiendo que lo podemos probar en casa. Sin embargo, hay que destacar que es necesario que alguien esté con los niños jugando o, al menos, dirigiendo un poco la partida para enseñarles aquello que se pretende que aprendan. Por lo tanto, soy de la opinión que un serious game será aquel que quiera transmitir unos conocimientos de acuerdo con su temática, a parte de los beneficios que todo juego aporta, como ya he mencionado antes.






4. Según tu experiencia, ¿Qué tipos de juegos son los que tienen más éxito entre niños de menos de 6 años? ¿Podrías nombrarme algunos títulos?
     No creo que haya un tipo de juego en concreto que tenga más éxito que los otros. Igual que los adultos, los niños tienen la necesidad de probar y experimentar. Los habrá a los que les gusten los juegos como, por ejemplo, Monza, en el que tenemos el objetivo de lanzar unos dados y con la tirada obtenida intentar avanzar el coche por un circuito de carreras tantas casillas como sea posible cogiendo la mejor combinación de ellos. En este caso se lanzan dados y se mueve una ficha, que es el coche, para hacerla avanzar por el circuito. Habrá otros que querrán juegos como Animal sobre Animal, cuyo objetivo es apilar unos animales sobre otros, juego en el cual se requiere paciencia y destreza. A este, por ejemplo, un niño movido no jugaría. También tenemos cooperativos como El
Frutal, en el que los jugadores tienen que conseguir recoger las frutas lanzando un gran dado antes de que el cuervo se las coma completando el puzzle que hay en el centro del tablero.
      Como veis hay juegos de todo tipo para niños y, en definitiva, tienen que experimentar ellos mismos y ver cuáles les gustan y cuáles rechazan. Por lo tanto, no hay un tipo de juego en concreto y universal para todos los jugadores.






5. Actualmente los videojuegos y las aplicaciones digitales tienen mucha fuerza en el mercado y en las aulas. ¿Crees que en este panorama los juegos de mesa aún tienen lugar?
     Los juegos de mesa y los videojuegos pueden convivir perfectamente. La gente en general tiene la manía de pensar que una cosa quita la otra. Yo soy jugador de videojuegos y dirijo junto a otros miembros una asociación de juegos de mesa en Viladecans llamada El Dado Dorado.
    Simplemente se trata de gustos: te puede gustar una de las cosas o las dos. No tiene ningún misterio ni secreto. Además, para reforzar aún más lo que estoy diciendo, se han puesto muy de moda los juegos de mesa que requieren la tecnología para poder jugar. Títulos como por ejemplo Alquimistas, X-Com y Las mansiones de la locura: segunda edición requieren de una App para poder jugar. Y, añadiendo más leña al fuego, hay que añadir que muchos juegos de mesa están saliendo ahora como videojuegos para móvil y que existen ciertas páginas de internet donde puedes jugar a muchos de ellos vía online con gente de todo el mundo. ¿No se pueden combinar? Es perfectamente posible.
    Podemos ver actualmente como en los colegios están pegando fuerte los juegos de mesa hasta llegar al punto que nos han llamado a nosotros, El Dado Dorado, para hacer talleres. Después de las actividades no sería la primera vez que la tienda de Castelldefels, Ziggurat jocs, me dice que han ido profesores a comprarle juegos para introducirlos en los recreos de sus centros educativos. Los juegos de mesa hoy en día son una herramienta clave en la educación. Y los videojuegos también, a su manera: yo aprendí bastante inglés con ellos.




6. Has realizado explicaciones de juegos de mesa para niños. ¿Escuchan estas explicaciones? ¿Crees que para ellos son motivantes?

    Siendo sincero tengo que decir que escuchar, escuchan, aunque a su manera. Por norma general los niños son bastante impacientes y quieren jugar cuanto antes mejor. Esto se puede ver incluso en adultos, aunque no te lo creas… Puedo decir que te prestan atención, pero que tienes que estar pendiente de ellos y ayudarlos durante el transcurso de la partida, explicando por qué se hace una cosa y no otra hasta que lo entiendan y se vuelvan independientes en la  partida, aunque aún sigue siendo necesario que alguien los supervise para evitar trampas y momentos críticos, como por ejemplo cuando se pelean por alguna cosa concreta. Y sí, creo que para ellos son motivantes y que es una actividad que les gusta, al menos por mi propia experiencia enseñando juegos. Pero como digo siempre, no a todo el mundo le hará gracia este tipo de ocio y esto incluye a los niños. Me he encontrado casos en que abandonan a mitad de partida por aburrimiento, cosa que veo la mar de normal.




7. Para ti ¿Cuáles son las características que debe tener un buen juego de mesa?

      Para mí lo menos importante es la agilidad. Si un juego requiere pensar está para eso, para analizar la mejor estrategia en todo momento y no hay cosa que me ponga más nervioso que los otros jugadores metiendo prisa cuando yo no lo hago. Juegos como Juego de Tronos, Senji, Robinson Crusoe o Las Leyendas Andor requieren cierto tiempo de análisis antes de ejecutar las acciones. Es su
gracia y es lo que más me gusta de ellos. También son claros ejemplos muchos Eurogames, como Príncipes de Florencia y Russian Railroads. Si los jugadores buscan agilidad se trata de jugar a fillers o a party-games principalemte. Con ello quiero decir que un juego se merece la agilidad necesaria para ser jugado debidamente, ni más ni menos.
     Una de las características más importantes, para mí, de un juego es la mecánica. Es su corazón, aquello que lo mueve y el motivo exacto por el que jugaríais a él. Debo reconocer, eso sí, que me fijo mucho en la estética, ya que es agradable jugar a un juego que tiene un tablero precioso y un tacto de material espléndido, como por ejemplo Stone Age. No obstante, tener una buena imagen no es sinónimo de buen juego, es sencillamente un aliciente, un motivo más para jugar. Hay casos en que el material es feo y no deja de ser una buena adquisición, como la mayoría de juegos de tablero de la saga de Dungeons & Dragons. En cuanto al material es obvio, es importante que tenga una mínima calidad para que se conserve. No sería la primera vez que compro un juego y al llevarlo a casa, durante el viaje, ya tiene alguna marca de deterioro.
     En conclusión, un buen juego de mesa es aquel que te gusta tanto que continuarías jugando sin cansarte después de haberle dado muchas partidas, independientemente de la estética que tenga, sea ágil o no. En mi caso, me gusta muchísimo Descent: Viaje a las Tinieblas, Príncipes de Florencia y Robinson Crusoe. Nunca me canso de ellos y no me fijo en la imagen que dan. Eso sí, un buen juego siempre tendría que estar bien dotado de buenos materiales, cosa que no siempre se cumple y que se agradecería mucho.




8. Que un juego sea muy vendido ¿Es sinónimo de calidad o es marketing? A la hora de elegir un juego para enseñar en el aula, ¿Qué tendríamos que tener en cuenta?

    Un juego se vende mucho siempre y cuando realmente sea bueno. No hace falta que tenga un símbolo de estos de juego del año para dar a entender que es buenísimo. Desde mi punto de vista es marketing sin duda. Un claro ejemplo es el Sushi go!, no entiendo cómo ha podido llegar a ser juego del año si se trata de una copia más familiar de otros títulos como 7 wonders. La mejor forma de ver si un juego te gusta o no es probarlo tú mismo, ni más ni menos. Hay tantos gustos como colores, así que, en definitiva, se trata de experimentar y no dejarse guiar por premios.
   Yo soy partidario de tener juegos de mecánicas diferentes, de esta manera evito disponer de títulos que se parezcan mucho entre ellos. Por lo tanto, creo que este sistema es bueno para implantarlo en las aulas, es decir, tener juegos que sean de lanzar dados y mover fichas, otros de habilidad, de memoria… y así los niños irán cogiendo el gusto a aquellos que más les gusten. En definitiva, tener juegos de mecánicas diferentes, como ya he dicho antes.




viernes, 5 de mayo de 2017

Los extractos de Khyndrak: Patchwork

       Los extractos de Khyndrak: Patchwork



         Maldito Games es una editorial de juegos de mesa sevillana que inició su andadura en el año 2015 publicando un título para dos jugadores que arrasó en ventas en todo el país. Patchwork es su nombre y fue creado por Uwe Rosenberg, autor de otros grandes juegos como Agrícola y Le Havre.

         Como sabréis ya o bien os sonará al menos el arte del Patchwork está basado en la costura y se trata de crear formas (cojines, colchas…) a partir de retales de otros elementos, es decir, coger un poco de aquí y otro de allí para unirlo en una sola pieza y formar algo nuevo. El juego sigue la misma filosofía: cada jugador dispone de un pequeño tablero que simula una colcha dividido en ochenta y una casillas. El objetivo es intentar llenarlo de parches, ya que cuando la partida termine todos los espacios vacíos otorgan puntos negativos. Cada parche tiene un tamaño y forma determinados, de tal manera que a medida que vayáis colocándolos en vuestro tablero tendréis que hacer un poco de Tetris, que es uno de los puntos que a más de uno gustará y engatusará para adquirirlo y darle vicio.

       El juego no es nada complicado de aprender ni de jugar, en cinco minutos sabríais cómo funciona todo. Lo realmente difícil es llenar vuestro tablero mirando que quede el menor número posible de espacios vacíos. Cuando elegís un parche para colocarlo en vuestra colcha os requerirá una determinada cantidad de tiempo. El tiempo se refleja en otro tablero, denominado tablero central, en el que cada jugador dispone de una ficha de tiempo. Cuando las fichas de los dos jugadores hayan alcanzado el final del tablero central la partida se termina. En consecuencia, cada vez que un jugador elija un parche avanzará en dicho tablero su ficha de tiempo tantas casillas como le indique el parche seleccionado. En definitiva, el juego va a contrarreloj, lo que implica elegir muy bien qué piezas elegir en cada turno, teniendo en cuenta la forma y el tiempo que consumen.

       Por si fuera poco, hay que añadir un factor más para complicar la partida: los parches requieren un coste monetario, por llamarlo de una forma. Las “monedas” en este juego se representan con botones y son imprescindibles para ganar la partida, ya que os permiten conseguir las piezas que deseéis y, además, al final de la partida son puntos positivos. Lo duro no es jugar al juego, sino gestionar todas estas variables.

      También disponéis de la opción de pasar turno, lo que conlleva a adelantar en el tablero central la ficha de tiempo de vuestro rival con la vuestra. De esta manera recibiréis una cantidad de botones equivalente a la cantidad de casillas que habéis avanzado en el mencionado tablero. Y debéis tener en cuenta que el turno siempre será de aquel jugador que esté más atrasado en el tablero de tiempo, por lo que es posible, si os lo montáis bien, realizar dos o tres turnos seguidos antes de que le vuelva a tocar a vuestro rival. Una regla a tener en cuenta y que jugándola debidamente es altamente
destructiva.

      Patchwork es un juego para dos jugadores que recomiendo encarecidamente. Combina perfectamente la estrategia con la gestión de varios factores, todo en un título pequeño, de fácil transporte y que por su apariencia de Tetris enamorará a más de uno. Para mi gusto personal la costura es precisamente lo menos importante del juego. Maldito games dispone como editora de otros títulos como Mexica y Batalla por el Olimpo.

      Si deseáis saber más sobre Patchwork os animo a que visitéis el siguiente enlace y veáis la reseña completa en:

Reseña de Patchwork