domingo, 5 de agosto de 2012

Reseña Stratego

¡Buenas a todos!

Tras un día de playa como el que StegyLand ha tenido hoy apetece estar sentado, relajado y sin pensar en nada de nada. Bueno, lo de estar sin pensar... difícil, puesto que aquí os vengo con una pequeña explicación sobre el primer juego de mesa que tuve en mis manos (quizás para el año 2002 o así, ni me acuerdo ya, sinceramente); nada más ni nada menos que ¡Stratego!.



Se trata de un juego de mesa de estrategia la mar de simple y super fácil de aprender y jugar, para dos jugadores, por no mencionar que es necesario disponer de buena memoria y ayuda a fortalecerla, ya que si quieres ganar, o te acuerdas de a quien atacas y de quien te ataca a ti o la pifias. Este juego es posible jugarlo en móviles y en PC también (no se si existen en más plataformas y modos).

Cada jugador dispone de un ejército de 40 piezas. Las unidades y las funciones especiales de quien dispone de ellas son las siguientes:


• 1 espía de fuerza 1: es capaz de matar al número diez si él es el atacante. Si el número diez ataca al espía, éste muere.
8 exploradores de fuerza 2: Pueden moverse múltiples casillas en horizontal y vertical siempre y cuando no hayan obstáculos en medio (como la torre del ajedrez).
• 5 minadores de fuerza 3: Si atacan a una bomba, la desactivan.
• 4 sargentos de fuerza 4.
• 4 tenientes de fuerza 5.
• 4 capitanes de fuerza 6.
• 3 comandantes de fuerza 7.
• 2 coroneles de fuerza 8.
• 1 general de fuerza 9.
• 1 mariscal de fuerza 10.
• 1 bandera que debe ser capturada
• 6 bombas que si son atacadas por alguien explotan y derrotan a los atacantes. La bomba se queda donde esta. 


Cada uno de los jugadores coloca estas piezas en las cuatro filas inferiores de su lado del tablero. Las piezas deben ser colocadas de tal manera que forman una estrategia que debe hacer frente a la estrategia del contrario. Colocándolas al tuntún no va a resultar (o quizás si, nunca se sabe, pero le quita gracia al juego). Véase la siguiente imagen: 

                                        

El objetivo del juego es hacerse (atacar) con la bandera del rival. Si os fijáis, el jugador rojo ha colocado la bandera rodeada de bombas. Es una estrategia muy básica y simple, pero se pueden hacer muchas y colocar las piezas de muchísimas maneras. Una de las mayores gracias del juego es esta, la de poder planificar la estrategia inicial para luego enfrentarte a la del contrincante, y ver si de verdad ha dado resultado o no. Como observaréis en la imagen, las piezas se colocan mirando a los jugadores.

La mecánica del juego consiste en mover una pieza horizontal o verticalmente (no en diagonal). Las únicas casillas en las que no pueden ponerse piezas ni moverlas ahí son las que componen los dos lagos del centro del tablero. Si una pieza de un jugador se encuentra adyacente a otra del jugador opuesto, tiene la posibilidad de querer atacarla (no es obligatorio atacar). Los jugadores deben decir el número de sus respectivas unidades o si es una bomba o la bandera. Si el atacante es el vencedor, se desplaza a la casilla que ocupaba la pieza defensora. Si el defensor vence, se queda donde está. Si el defensor es una bomba, el atacante muere, a menos que éste sea un minador. Si es la bandera la pieza defensora, el jugador atacante gana la partida. Como veréis, es clave intentar acordarse de las unidades que el contrincante va perdiendo y qué números son los que te están atacando a ti para luego tu contrarrestar y re-planificar tu estrategia en medio del combate. La memoria es fundamental. 

¿Como se determina quien gana a quien? Es muy sencillo. El número más alto vence al más bajo. En caso de empate mueren las dos piezas. Si por ejemplo el atacante es el 6 y el defensor un 4, el 6 gana y se desplaza a la casilla del 4. Si el atacante es un 5 y el defensor un 9, el defensor gana y se queda donde está. Como podéis ver

Ahora, hay que tener unas reglas a tener en cuenta, que son las descritas arriba en el apartado de la cantidad de unidades que dispone cada jugador.

No hay nada más que explicar de este juego. Como podéis ver, tiene muy pocas normas y es un juego adictivo y fácil de aprender. ¡Lo recomiendo sin duda alguna!

El jugador rojo se esta poniendo las
alcalinas y le está dando su merecido
al azul.

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