domingo, 28 de octubre de 2012

Reseña de ¡Si, Señor Oscuro!

-Rigor Mortis: Bien, mis suntuosos sirvientes, ¿me habéis traído la capa del mago gris, tal como os pedí?
-Shalma-Ne: ¡La c-c-c-capa! Por supuesto, mi Señor... Íbamos de camino hacia la torre del mago, pero cuando estábamos cruzando el bosque, este goblin inútil nos hizo perdernos...
-Rigor Mortis: ¡Ah! ¿Es eso cierto, Nya-Khebo?
-Nya-Khebo: ¡Pero mi Señor, no fue culpa mía! Estaba siguiendo el camino correcto, cuando una terrible tormenta nos cogió por sopresa, y Simur-Hadd nos aconsejó que tomásemos un desvío para resguardarnos en una mina...
-Rigor Mortis: Nos asusta la lluvia, ¿eh?
-Simur-Hadd: Bueno, sí, desgraciadamente eso es cierto... Pero no quería...
-Rigor Mortis: ¡Simur-Hadd! ¡Por enésima vez, has hecho fracasar una importantísima misión! ¡Y por enésima vez, serás severamente castigado! Quédate donde estás...



¡Buenas a todos!

Lo que habéis leído anteriormente es la introducción de este fantástico juego que podéis encontrar en la primera página de vuestro manual de instrucciones. ¡Sí, Señor Oscuro! es un juego que yo catalogaría personalmente como Party Game, ya que es de hablar, meterse en el papel, liarla, disfrazarse si cabe necesario, chillar, arrodillarse, tumbarse para simular muertes... cualquier cosa que se os pase por la cabeza por tal de crear una historiaEs un juego de pura improvisación. Sólo hay que seguir unas reglas y unos consejos muy sencillos. Lo mejor para aprender a jugarlo es ir haciendo partidas de prueba para que los jugadores se suelten y pierdan vergüenza. La mayor pega es que para disfrutarlo realmente hay que jugarlo con muchas personas, siendo el mínimo 4 jugadores y máximo 16 (imaginadlo con semejante cantidad...).

El juego ha sido creado por Ricardo Crosa, Fabrizio Bonifacio, Massimiliano Enrico y Chiara Ferlito.

El objetivo no es otro que el de culpar al resto de jugadores de que ha sido culpa de ellos el haber fracasado la misión encomendada por Rigor Mortis. Culpar, culpar y culpar... en definitiva.



*Material:

¡Sí, Señor Oscuro! cuenta con muy poco material, por lo que presenta muy poca dificultad a la hora de jugarlo y aprenderlo.


Estas cartas son las denominadas de excusa. Son las utilizadas para dar argumentos a la historia. El jugador puede basarse en el título, en el dibujo o en el texto inferior para crear la narración. De éstas hay un total de 80 cartas en el juego


Estas cartas son las denominadas de acción. Hay de dos tipos: el dedo que señala, que es para pasar el marrón (pasar el turno) a otro jugador (la dirección en la que apunta el dedo no importa) y la mano abierta, que es utilizada para interrumpir a un jugador cuando esta hablando (es la única carta que se puede utilizar fuera del turno de un jugador). Así, tenemos cartas que combinan ambas cosas, cartas de dedos que señalan y cartas de mano abierta, pero en realidad sólo hay dos funciones a realizar. La primera carta de la imagen empezando por la izquierda sería una de pasar el marrón, la segunda una de interrupción, y la tercera sería de ambas, pudiendo elegir una de las dos acciones. 


Las cartas de Rigor Mortis, denominadas Miradas fulminantes. Son utilizadas cuando el jugador que hace el papel de Señor Oscuro no cree la historia de un jugador, cuando ve que cierto "elemento" le está engañando, o le intentan timar... múltiples razones. Esto os llevará a la conclusión de que el juego es subjetivo, y que cada Señor Oscuro será diferente de una partida a otra, ya que todo depende de quién haga de Rigor Mortis. Pueden haber Rigor Mortis que van al puteo máximo, otros más benévolos y tranquilos, algunos que se metan más en el papel que otros... Ya os digo que es pura subjetividad. Cuando el Señor Oscuro quiere advertir a alguien de que lo que ha dicho está mal, no cree lo que ha dicho, se ha burlado de él... muchas razones, en definitiva, usará su primera carta de mirada fulminante. En turnos posteriores, si el mismo jugador vuelve a "liarla" el Señor Oscuro le lanzará la segunda y así sucesivamente. El órden del uso de las cartas esta reflejado en la imagen superior, de izquierda a derecha. Cuando un jugador recibe tres miradas fulminantes es eliminado de la partida, aunque puede evitarlo pidiendo clemencia.

Pedir clemencia no es más que suplicarle al Señor Oscuro que no te castigue. Para ello, debes meterte en el papel lo máximo posible (ponerte de rodillas, abrazarle, hacerle un masaje... lo que se te ocurra). Si el jefe lo ve correcto, te salvarás y la partida continuará, de tal manera que el jugador que iba a ser castigado solamente tendrá dos miradas fulminantes (se ignora la tercera mirada). Claro está, pedir la suplica sólo será posible si al robar una carta de acción del montón no aparece una carta con calaveras en las esquinas. Fijaros en la imagen anterior de las cartas de acción: la del centro no tiene calaveras, las otras dos sí. Si al robar el jugador la carta de acción ésta no tiene calaveras, podrá pedir clemencia. En caso contrario, la partida se termina con el castigo de dicho jugador y deberá comenzarse una nueva. Igualmente, si el jugador tiene oportunidad de pedir clemencia y el Señor Oscuro no la ve correcta será castigado y también acaba la partida.




*Preparando una partida 

Primero de todo, hay que decidir quien hará el papel de Rigor Mortis. La función de este jugador es la de inventar una trama, controlarla, juzgar si los argumentos de los lacayos son buenos, interferir en la historia ayudándoles a desarrollarla (bien para fastidiarles o para ayudarles positivamente)... en definitiva, de puro juez. Éste jugador recibe las tres cartas de mirada fulminante. El resto de jugadores presente serán los lacayos. Cada uno de estos recibe tres cartas de excusa y tres de acción. Éstos dos tipos de cartas formarán dos mazos de juego: uno para las cartas de acción y otro para las cartas de excusa. A partir de aquí, el juego puede comenzar.

Explicaré todo a partir de un ejemplo y sobre la marcha, aunque no haré que la partida termine, ya que se trata de una prueba para que cojáis un poco de que va el tema. Imaginad que los jugadores son cuatro: Rigor Mortis, Lacayo 1, Lacayo 2 y Lacayo 3.



*Comenzando a jugar

Lo primero de todo es inventar una situación y una historia. Lo que si hay que tener en cuenta es que todos los jugadores deben participar, por lo que se hace una primera ronda obligatoria para todos. Empezaría Rigor Mortis, preguntaría a uno de sus lacayaos "X"cosa, dicho lacayo pasaría el turno al de al lado, y luego éste al otro... y así sucesivamente hasta que todos hayan participado. Una vez todos hayan hablado, ya se podrá pasar el turno a quien sea.

-Rigor Mortis: Vaya, habéis vuelto de vuestra misión. Y veo que de una sola pieza todos. Bien. ¡¿Donde está el paquete de cigarros especial que os mandé buscar?! (Esto lo puede decir alzando la voz  y con autoridad. Rigor Mortis lo dice mirando, por ejemplo, al Lacayo 3).

-Lacayo 3: Con todos mis respetos señor, tuvimos serios problemas para encontrar el paquete de cigarros que nos mandaste ir a buscar. Verá... Llegamos a un puesto de mercado que había en la ciudad y allí había un vendedor la mar de raro. (El jugador utiliza esta carta y se ha basado para dar su argumento en el dibujo, por ejemplo).


La cuestión, mi Señor, es que nos vendió la hierba que buscaba, ¡pero este desgraciado de Lacayo 1 tuvo curiosidad, abrió el paquete y se fumó un cigarro! ¡Acabó medio atontado y tuvimos que llevarlo al hospital! (El jugador utiliza esta carta basándose también en el dibujo, seguida de una de "pasar el marrón" para ceder el turno al Lacayo 1). 




-Lacayo 1: ¡Mi señor, lo que esté energúmeno cuenta es cierto, tuve la curiosidad y le pido perdón por ello! No obstante, Lacayo 3 fue demasiado estúpido y se equivocó de camino para llevarme al hospital, ¿me equivoco, amigo? (El jugador utiliza esta carta basándose en el título seguida de una de "pasar el marrón" para ceder el turno al Lacayo 2). 


-Rigor Mortis: (Interviene en mitad de la conversación). Vaya, vaya, un goblin con el sentido de la orientación pésimo... por eso os habéis retrasado tanto, ¿verdad?. 

-Lacayo 2: S-S-Señor... me equivoqué de ruta. De todas formas, fuimos a parar a un bonito lugar llamado Nimurta y allí hospitalizamos a nuestro camarada atontado y... (el jugador utiliza esta carta basándose en el texto y se ve interrumpido por una carta de acción de "interrupción por parte del Lacayo 1)


-Lacayo 1: Lugar donde cambiaste el paquete de nuestro Señor por unos irresistibles dientes de oro, ya que tu estás más mellado que un abuelo de 100 años. (El jugador utiliza esta carta basándose en el dibujo). 



-Rigor Mortis: (Pierde la paciencia, ya que se fija en la dentadura del recién culpado lacayo y verifica que es verdad. Prohíbe al mismo de hablar y salta echo una furia). ¡Y es bien cierto, mi querido amigo! ¿Te has mirado la boca? ¿Quizás te hace falta un espejo? (Rigor Mortis utiliza su primera carta de mirada fulminante contra el Lacayo 2). 

La partida continuaría hasta que uno de los tres lacayos reciba tres miradas fulminantes. Si uno recibe las tres miradas, se recurrirá, si se desea, a pedir clemencia si cuando se roba una carta de acción no aparecen las calaveras. De ser así, el jugador es eliminado y la partida termina. De no ser así, el jugador pondrá todo de su parte para salvar el pellejo y Rigor Mortis juzgará si castigarlo o no. 




*Reglas básicas

-->Lacayos

-Roba una carta de acción del montón si ha recibido el turno por parte de una carta de "pasar el marrón" de otro jugador. Si recibe una pregunta directa del Señor Oscuro sin que nadie haya utilizado una carta de "pasar el marrón" no roba carta de acción.
-Mínimo debe jugar una carta de excusa y una de pasar el marrón para pasar el turno a otro jugador. 
-Puede utilizar hasta tres cartas de excusa como mucho en su turno. 
-Cuando ha jugado la carta de acción de "pasar el marrón" el jugador roba cartas de excusa hasta tener tres en la mano. 
-Si un jugador no tiene cartas de excusa al inicio de su turno es castigado con una mirada fulminante. Se descarta de toda su mano y roba tres cartas nuevas de acción y excusa. 
-Si un jugador no tiene cartas de "pasar el marrón" cuando le toca su turno recibe una mirada fulminante. Se descarta de toda su mano y roba tres cartas nuevas de acción y excusa. 
-Un jugador puede utilizar una carta de "interrupción" fuera de su turno para fastidiar a otro jugador. Ésta carta se juega junto a una de excusa, pero cabe tener presente que seguirá siendo, una vez haya finalizado la interrupción, el turno del jugador activo (quien estaba hablando antes). Utilizar una interrupción no permite recuperar cartas de acción ni de excusa. 


-->Señor Oscuro

-Puede interrumpir a los Lacayos para pedirles explicaciones. 
-Puede introducir elementos narrativos independientes a lo aparecido en las cartas de excusa. 
-Puede dirigirse a los jugadores que no están en su turno para echarles la bronca o apremiarlos.
-Puede hacer comentarios sobre las historias de los Lacayos, tanto buenos como negativos.


-->Ejemplos de provocar la ira del Señor Supremo

-Si el lacayo activo no tiene carta de acción de pasar el marrón.
-Si el lacayo activo no tiene cartas de excusa. 
-Si el lacayo tarda mucho en continuar la historia, en reaccionar cuando le han interrumpido...
-Si el lacayo "raya" mucho y no pone un final a su historia. 
-Si la excusa no es válida para el Señor Oscuro. 
-Si los lacayos le faltan el respeto, le tratan mucho de "jefe", "Dios"...
-Si un lacayo interviene demasiado en la conversación cuando no es su turno...
-...


 Hasta aquí la reseña de este juego. La verdad es que es un juego que recomendaría, puesto que tiene mucha libertad, garantiza diversión a raudales y muchas risas y da la posibilidad de desbaratar la imaginación hasta límites insospechables. Disfrazarse de Rigor Mortis o de lacayos, atarse a una silla, amordazar a alguien, pegarle con una botella de plástico, tirarle una televisión encima, darle un beso, meterle el dedo en la nariz... son ejemplos de la cantidad de barbaridades (que personalmente no he echo) que se pueden llegar a hacer... Simplemente, abrid vuestra imaginación y lo disfrutaréis. 





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